Después de cientos de alumnos, en Kitesur hemos visto repetirse los mismos errores una y otra vez durante las primeras sesiones. Conocerlos de antemano ayuda a corregirlos mucho antes.
Mirar la tabla en vez de hacia dónde vas
Es el más común: en el waterstart, el instinto es mirar los pies para colocarlos bien. El problema es que, si miras abajo, el cuerpo tiende a inclinarse hacia delante y se pierde el equilibrio. Hay que mirar al horizonte, en la dirección en la que quieres navegar.
Sobrecontrolar la barra
Movimientos bruscos de barra generan tirones de potencia que desestabilizan más de lo que ayudan. Cuanto más suaves y pequeños son los ajustes, más control real se tiene sobre la cometa.
Dejar la cometa "clavada" en la ventana
Muchos principiantes, por miedo, mantienen la cometa siempre en la zona de máxima potencia. Aprender a moverla de forma consciente dentro de la ventana de viento es lo que permite dosificar la tracción según la necesites.
Exceso de confianza tras las primeras subidas
En cuanto se consiguen los primeros metros de pie, es habitual querer soltarse a navegar solo antes de tiempo. Consolidar el waterstart y los primeros bordos con supervisión evita caídas y sustos innecesarios más adelante.
La buena noticia: todos estos errores son normales y forman parte del aprendizaje. Con corrección en el momento se superan mucho más rápido que intentando pulirlos por ensayo y error en solitario.


